Andrea Esteban se retira tras cinco lesiones de rodilla

Andrea Esteban, jugadora del Valencia Club de Fútbol, ha decidido colgar las botas y dejar la práctica del fútbol tras cinco lesiones de rodilla que le han tenido alejada de los terrenos de juego durante mucho tiempo.

A pesar de eso, la jugadora ha explicado en una emotiva rueda de prensa que no dejará la entidad valencianista y se incorporará al staff técnico.

Además, Andrea Esteban ha escrito una carta en las redes sociales para despedirse de todos sus seguidores y compañeras:

“Seguramente nunca es un buen momento para decir adiós a una gran pasión por la que tanto has luchado y trabajado. Y más, si ese adiós es de forma prematura. Pero sí sé, que siempre es un buen momento para dar las gracias. Y hoy las doy a todos por estar aquí, en un día tan especial y tan duro para mí.

Mi mente nunca había imaginado este momento antes. Y ahora estoy aquí, haciendo frente a todos esos miedos que siempre he intentado dejar atrás.
Durante los últimos meses, me he puesto frente al ordenador intentando escribir estas líneas para expresar todo lo que siento. Pero siempre acababa de la misma manera: impotente, con la hoja en blanco, pensando que nada de lo que escribiese podría llegar a parecerme como mínimo aceptable. Pero lo que más me preocupaba era transmitir un mensaje negativo, ya que no me gustaría despedirme de una manera diferente a la que soy.

Quiero empezar con una pregunta que muchas veces ha pasado por mi cabeza ¿cambiaría mi carrera como futbolista por cualquier otra?
Después de pensarlo mucho, mi respuesta sería no. Y esto lo tengo muy claro, porque gracias a todo lo que he vivido durante estos años he aprendido una serie de valores que me hacen ser la persona que soy a día de hoy.

Hasta esta última lesión siempre había sentido que podía volver a disfrutar del fútbol sin dolor, sin molestias, sin miedos, sin preocupaciones. Siempre he trabajado con ese objetivo en mi cabeza que hacía que todo lo demás se borrase de mi mente. Y es que el fútbol me lo debía y pensaba que la recompensa tarde o temprano iba a llegar. Pero lo más duro del día de hoy, personalmente, es darse cuenta que en el fútbol no existe una relación directa entre esfuerzo y recompensa.

Sin embargo, aunque a nivel futbolístico haya pasado por momentos muy duros, pienso que he recibido una recompensa enorme y muy valiosa. Gracias a esos momentos, he conocido a muchas personas que son un pilar en mi vida y que me han acompañado y sostenido en este camino. He intentado absorber y aprovechar todos los aprendizajes que me daba el fútbol viviéndolo desde fuera. He vivido cada lesión y cada operación como una oportunidad para seguir creciendo, para llegar a ser mejor futbolista y mejor profesional.

Y creo que lo he conseguido: he disfrutado y disfruto del fútbol desde fuera como entrenadora y me he formado y me formo con cada lesión como fisioterapeuta. Todo esto me ha ayudado a tomar la decisión de parar, de pensar en mi futuro, de mirar la balanza y darme cuenta de que, a día de hoy, está muy descompensada.

La manera en la que he actuado y he enfrentado todas estas situaciones en mi vida ha servido de espejo a muchas personas que han visto en mí, un empujón para poder superar los obstáculos que se encontraban en sus vidas. Y desde aquí, me gustaría decirles que quizá me equivoqué en algún momento, ya que mi cabeza solo se fijó en el resultado que quería obtener, obviando todo lo demás.
Hoy me doy cuenta de que me siento muy tranquila y orgullosa de haber podido dar hasta lo último que tenía en el cuerpo para poder lograrlo. Tengo la conciencia muy tranquila de que en aquellos aspectos que estaban bajo mi control, ofrecí siempre mi máximo rendimiento e implicación. Si volviese atrás no sería capaz de mejorarlo, y creo que ese tendría que haber sido mi objetivo final desde el principio: no encontrar ningún pero.

Hoy, me encuentro feliz. Siento que empiezo a vivir el fútbol de otra manera; y lo más importante es que me gusta, me ilusiona y me llena.
Quiero dar las gracias de corazón a todas esas personas que me han acompañado en este camino. Sin ellas, no hubiese conseguido llegar a levantarme en tantas ocasiones. Sin ellas, no hubiese conseguido quedarme con toda la parte positiva de esta etapa. Sin ellas, no estaría aquí sentada sintiéndome tan querida, tan arropada y tan capaz de superar cualquier cosa si las tengo a mi lado.
Gracias compañeras, equipo técnico, Valencia Club de Fútbol por ayudarme en estas dos temporadas, en las que las cosas no han salido como me había imaginado. Pese a las lesiones he intentado sumar cada día desde fuera, sintiéndome parte del resultado en todo momento. En este tiempo, habéis pensado en mí como persona y no como futbolista. Y ese apoyo ha sido clave para poder estar aquí hoy: tranquila por la confianza depositada en mí para continuar en el fútbol de otra manera. Espero devolveros desde otra faceta la apuesta que hicistéis por mi, en un momento en el que era muy difícil hacerlo.

Como futbolista he tenido la suerte de pasar por dos clubes que me lo han dado todo. Hoy no quería olvidarme de mi anterior etapa en el Levante Unión Deportiva, en la que conocí a grandes personas y en la que durante muchos años crecí acompañada y valorada, sin perder esa confianza que depositaron en mí cuando solo tenía 14 años. Tampoco olvido, desde luego, la Selección Española y las experiencias vividas en sus categorías inferiores.

Desde hace un tiempo, quiero agradecer a la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana la oportunidad que me ha brindado y me brinda como entrenadora, lo que me permite aprender y darme cuenta de lo bonito que es el fútbol analizado desde la banda. Me gustaría agradecer también, todo el respeto y el comportamiento siempre ejemplar que han tenido todos los medios de comunicación con mi persona.

Para terminar y por encima de todo, gracias mamá, gracias papá. No soy capaz de encontrar la manera de poder llegar a agradeceos todo lo que habéis hecho por mí. Hicisteis posible que fuese capaz de llevar a cabo mi sueño de ser futbolista. Solo a vosotros se os podía ocurrir hacer más de 1.000 kilómetros semanales durante 4 años para que tuviese la oportunidad de competir. Cada viaje se hacía sin ningún pero, con toda la ilusión y con todo el cariño del mundo hacia una hija que lo estaba dando todo por intentar recompensarles ese gran esfuerzo.

En 2015, la vida nos golpeó muy fuerte y fuimos capaces de continuar, de no paralizarnos ante tanto dolor, de unirnos más todavía. Estoy totalmente segura de que Cristina está aquí, sentada a vuestro lado, orgullosa de nosotros, siendo la primera en arrancar un aplauso para su hermana pequeña, que dice adiós a aquello con lo que siempre soñó.

Gracias a todos.

Andrea Esteban Catalán

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